Penélope

Mitología griega: ¿quién fue Penélope?

¿Quién fue Penélope?

Penélope, puede que se trate quizá de las mujeres más icónicas de toda la mitología griega. Pero, ¿qué hizo esta mujer para ganarse un lugar tan anhelado en el paso de la historia?

Sigue leyendo como una tranquila tejedora pasó a la historia y es considerada como un símbolo del compromiso.

¿Quién es Penélope en la mitología griega?

En la mitología griega se consideraba a Penélope como un símbolo de la fidelidad conyugal. Esta era la hija del rey Ícaro de Esparta, también de Períboa, aunque su papel no tiene importancia por sus padres realmente.

Penélope fue la esposa de Ulises, quien se consideró un héroe de guerra troyano. De igual manera tuvo relevancia dentro de la Odisea, por ser la madre de Telémaco, un personaje de gran importancia para dicho evento. Todos estos hechos de dieron en el siglo VIII antes de la aparición de Cristo.

Significado del nombre “Penélope”

El nombre tiene su origen en Grecia, el mismo se encuentra conformado por “pene”, que tiene relación al hilo, y por “lopia”, que trata acerca de la hinchazón. Existe una leyenda muy popular que nos lleva a que ella “tejía de día” y “destejía de noche”. Por lo que quiere decir “aquella que teje”.

Aunque la palabra en si se ha podido asociar con otros significados, por ejemplo, entre las versiones que más se pueden destacar dentro de la búsqueda del significado de Penélope se tiene a “penelopes”, lo que es una acepción de flamenco.

Existe un mito muy interesante que nos hace pensar en un cambio de nombre. Se cree que se llamaba Arnea, al principio. “Arnea” se arrojó al mar, con la ayuda de unos patos salvajes pudo flotar, estos no sólo las sustentaron, si no que la llevaron a la orilla. Es entonces cuando se cambia el nombre a “Penélope” con el significado de “pato salvaje”.

Penélope mitología

Participación de Penélope en la odisea

El personaje principal de la odisea es el rey de Ítaca Ulises, y ella no es más que su esposa. La misma era considerada como un símbolo de la fidelidad conyugal para aquel entonces.

Si nos adentramos en la odisea, nos encontraremos con una Penélope completamente hermosa. Una que no le faltan los hombres que quieran tomarla y hacerla su esposa, pero ella no tiene ninguna otra intención que de la esperar con gran ilusión a su amado. Sin pensamientos inoportunos.

Pero eso no quiere decir que las propuestas de matrimonio hacia Penélope no fuesen cada vez más insistentes. Pero ella, muy ingeniosa, comienza a tejer un sudario prometiéndole a todos los candidatos que, cuando lo termine, estará lista para elegir a su nuevo esposo. Creando anhelos para ganar un poco de tiempo.

Cabe destacar que la promesa que les había hecho a todos los candidatos no era realmente cierta, puesto que, durante las noches, destejía todo el progreso que había alcanzado durante los días. Lo único que le interesaba a ella era esperar que Ulises, su esposo, regresase pronto.

La espera de Penélope por Ulises

Ulises llevaba casi veinte años fuera a raíz de la guerra de Troya, como también a causa de la mala jugada que le tuvo Poseidón que lo aisló de su amada por otra década. Pero esto no quiere decir que el amor de Penélope comenzase a agotarse. Todo lo contrario.

Penélope era una mujer que creía en los reencuentros, y ella no le importaba esperar cuanto tiempo hiciese falta para poder estar de nuevo con Ulises, su esposo y el amor de su vida. Es por esto que el tiempo no fue un problema para su fidelidad.

Penélope y sus pretendientes

Siempre fue una mujer que tuvo numerosos pretendientes, todo se debía a lo hermosa que realmente era. Pero, cuando se dio a conocer que la ausencia de Ulises no sería momentánea, estos llegaron a multiplicarse en cantidades que llegarían a sorprender a cualquiera.

Los pretendientes de Penélope también tenían en mente una segunda intención cuando se trataba de hacerla su esposa, y es que tenían el deseo de poder reinar Ítaca a su lado. Aunque esta no daba respuestas, se les permitió instalarse en su palacio y disfrutar de todas aquellas cosas que en él se encontraban.

Penélope, ¿una tejedora de sueños?

El problema con que Ulises se haya ausentado por tanto tiempo era que este se daba por muerto, de ahí era el apuro porque su esposa decidiera quién sería el nuevo compañero al trono lo antes posible. Para muchas figuras importantes de la época, esto era algo realmente necesario.

La leyenda de Penélope como tejedora de sueños se da cuando esta debe buscar una manera de retrasar esta respuesta lo más posible. Ella realmente no tenía ningún tipo de interés por hacer rey a ninguno de sus pretendientes, y mucho menos quería entonces tenerlos como esposo.

Lo que se le ocurre en su mente ingeniosa es que necesita tejer un sudario, cuando ésta acabe con él completamente se encontrará lista para dar respuesta a quién será su nuevo esposo, y su acompañante para reinar Ítaca. Lo que no sabían es que sería una espera eterna.

Todo cambia cuando el rey Ulises llega de nuevo, aunque todos estaban sorprendidos, Penélope se sintió muy aliviada de no tener que tomar una decisión que realmente no le nacía. El gran cambio del curso fue que Ulises se encargó de matar a cada uno de los pretendientes que presionaban a su esposa por desposarla.

Penélope en el arte

Si eres de los que se encuentra interesado en ese tipo de arte, podrás encontrarte con la imagen de Penélope en diferentes pinturas. Algunas son muy antiguas, aunque hoy en día sigue siendo una de las mujeres más retratadas.

Penélope
Retrato de Penélope

De igual manera, existen varios poemas donde ella sirvió como inspiración. Demostrando así que, aunque fue una mujer dedicada a una actividad tan tranquila como era tejer, y esperar a su marido, su fidelidad marcó la historia y será recordada al igual que cualquier otro héroe de aquel tiempo.