La mitología cántabra

Mitología cántabra: Conoce acerca de esta mitología poco conocida

La mitología cántabra no es muy popular, por el hecho de que muchas personas aún no saben si aceptarla como una realidad o referirse a ella como un mito. Pero en este artículo nos encargaremos de contarte sobre ella.

Sigue leyendo para que sepas cuáles son los personajes principales de esta.

Mitología cántabra, ¿mito o realidad?

Todo lo que tiene que ver con la mitología cántabra ha sido manejado como un mito desde el principio de los tiempos. Empezando por sus dos representantes del bien y del mal, el Ojáncano y la Anjana. De quienes hablaremos más adelante.

La razón por la cual no se ha podido esfumar de toda esta mitología es por el hecho de que debemos siempre creer que todo mito tiene como lugar de nacimiento una realidad. ¿Por qué las personas comenzaron a hablar acerca de ella en primer lugar?, ¿de dónde salió?

La realidad cántabra se ha creado a través de sus paisajes, los cuales son descritos como una especie de paraísos y han sido pintados a lo largo de la historia. Pero, si se busca conocer más sobre ella, lo ideal es que se empiece por cuáles son sus personajes principales.

Conoce los personajes de la mitología cántabra

El Ojáncano

Para los montañeses, dentro de las creencias de la mitología cántabra, se conoce al Ojáncano como aquel ser que se encarga de personificar el mal. Entre todos es el más desagradable, como también malvado, de ella.

En cuanto a su aspecto, suele aparecerse como un enorme ogro. Este llega a ser tan alto que los árboles de mayor tamaño se quedan pequeños a su lado. De igual manera, cuenta con un cuerpo robusto, tanto que llega a ser comparado con los peñascos que mantienen a las montañas.

Es de suponerse, con lo que te hemos contado de su apariencia, que sus manos y sus pies eran gigantescos. En cada uno de estos posee diez dedos, que cuentan con unas garras extremadamente afiladas. En una mano lleva siempre una honda de piel de lobo, y en la otra un bastón negro.

Su pelo es áspero y rojizo, y este cubre la totalidad de su cuerpo. Aunque su parte delantera es también arropada con una barba, donde el pelo puede apreciarse de color blanco. La única manera de matarlo es cegarle su único ojo y arrancarle su barba. Es cuando se vuelve vulnerable.

La Anjana

Si nos toca comparar a este personaje de la mitología cántabra con el que te hemos descrito anteriormente sin duda alguna estamos en presencia de unos de los seres más menudos, hermosos y bondadosos de ella.

Estamos hablando de una ninfa muy hermosa, pero a su vez muy pequeña, ya que la misma no llega a medir más de medio metro. Sus ojos son azules, tan brillantes como un lucero, y de naturaleza rasgados. Es únicamente capaz de transmitir serenidad y amor por su mirada.

Su cabello es compuesto por hermosas trenzas de color amarillo, el mismo es adornado con una corona hecha a mano de flores. En cuanto a su piel, es tan blanca como el color de una perla. Otra característica interesante es su voz, la misma es completamente dulce.

La túnica que acostumbra a lucir es de color blanco, hecha de una tela que le da una pinta reluciente. Podría ser seda. Arriba de ella usa siempre un manto azul, únicamente cambiado en tiempos de invierno por uno de color negro. Siempre lleva con ella una botella con agua milagrosa para curar a cualquier enfermo que encuentre.

El Trastolillo

En las casas de Cantabria es común que se encuentren duendes, en este sentido es el Trastolillo el más conocido de todos ellos. En algunos lugares su nombre varía un poco, y es llamado Trasgu. Tómalo como un dato curioso.

Este puede llegar a ser el tormento de los más pequeños de las casas, y hasta de los adultos. Puesto que como duende es muy molesto. Es de los más juguetones que te puedes encontrar. Es tan atolondrado que no pasa un segundo donde no esté riéndose como si el mundo fuera a acabarse.

En cuanto a su apariencia, se debe asumir que este personaje de la mitología cántabra es muy pequeño. Su color es negro, incluso más que el hollín. Posee el pelaje muy largo, del mismo color de su piel. No hay que dejarse engañar por su cara, esta es muy pícara.

Cuenta con unos ojos de un color verde capaces de hipnotizar a quienes lo miraban. En su boca se guardan colmillos completamente retorcidos. La túnica que viste es de color roja, y, normalmente, mantiene su cabeza cubierta con un gorro de color blanco. Usa un bastón de madera para apoyarse.

El Trenti

El Trenti es otro de los seres que se pueden conseguir en la mitología cántabra. Este es muy similar al que se describió anteriormente. Es igual de pequeño, y cuenta también con un rostro de color negro y unos atrapantes ojos de color verde.

Otro rasgo muy similar que comparte con el ser mitológico anterior es su personalidad. Este es igual de juguetón y molesto. Muchas veces llega a causar la locura momentánea de aquellas personas que atormenta porque siente que están invadiendo, de alguna manera u otra, su espacio. Algo que no le agrada.

Estamos hablando de un duende de bosque, es por ello que su túnica se encuentra realizada con hojas de castaño y musgo. Esto le permite poder confundirse con su entorno y así pasar desapercibido por la vegetación. Realmente se tiene que prestar una gran cantidad de atención para poder notarlo.

Su alimento principal es el maíz, de igual manera, le gusta mucho beber leche. Pero, curiosamente, no puede probar ni una gota de agua. Esta actúa como un veneno para él. Es común que duerma en la maleza si se encuentra en etapas de verano. En tiempos de invierno encuentra refugio en las hondonadas.