vampiro de Croglin Grange

Conoce la sorprendente historia del vampiro de Croglin Grange

Las historias sobre vampiros siempre han llamado la atención de la gente. En muchos casos, se tratan de hechos reales trastocados con elementos fantásticos, y que han pasado a formar parte de la cultura popular en algunos lugares. En el Reino Unido, por ejemplo, se puede encontrar una leyenda bastante conocida, y que hace referencia al que podría ser el primer vampiro registrado en Europa. Ahora podrás descubrir todo  al respecto.

La leyenda del Vampiro de Croglin Grange

Todo ocurrió al noreste de Inglaterra, durante mediados del XIX. Por esos tiempos, era una zona poco urbanizada, lejos de la ciudad. Es aquí donde una pareja, conformada por dos personas mayores, estaba buscando alquilar su propiedad. Ellos querían mudarse a una región más cálida y confortante, en lugar de la granja donde habían pasado la mayor parte de sus vidas. Es así como fueron contactados por tres jóvenes, dos hombres y una mujer, que resultaban ser los hermanos Cranswell; Edward, Amelia y Michael.

Fueron bien recibidos por la gente de la zona y pasaron un verano bastante tranquilo, sin ningún contratiempo o situación que escapara de lo normal. Pronto llegó el invierno. La zona era fría y azotada por vientos, por eso los los dueños de la granja la arrendaron, para mudarse a un lugar más benévolo.

Amelia volvía a casa, después de una de las frecuentes reuniones en la iglesia, la cual tenía cerca el cementerio. Amelia pudo ver en el cementerio algo extraño. Había un gran agujero, pero no como los qu el enterrador solía preparar. Era como si una gran alimaña hubiera salido desde el suelo, desde una gran madriguera, cavando con descuido. La joven apresuró el paso hacia casa, desconfiando de un suceso tan extraño, y sugestionada por el viento, la oscuridad, y el cementerio. durante todo el camino no dejó de mirar atrás, con la incómoda sensación de sentirse perseguida por alguien.

vampiro de Croglin Grange
La granja de Croglin grange

 

La criatura en la ventana

Al llegar a casa, y ya sintiéndose a salvo, no dio más importancia al suceso, cenando junto a sus hermanos y yendo a dormir pronto para evitar el frío nocturno bien abrigada en la cama.

Al poco de haberse dormido, un chirriar en la ventana la despertó sobresaltada. Dando un grito sintió el estremecer del todo el cuerpo al ver al otro lado del cristal a una criatura arañando el vidrio. Era un ser horrible, encogido en el hueco de la parte exterior, medio humano y medio bestia, con la cara de color de la cera y los ojos como la sangre. Con unas uñas largas y negras había conseguido meter una de ellas por entre las hojas de la ventana, y trataba de despasar el pestillo. Amelia dio un segundo grito sin poder moverse por el horror.

croglin grange

A la caza del vampiro

Cuando los hermanos llegaron a la habitación de Amelia, la criatura estaba sobre ella en la cama. Había hecho una gran herida en el cuello, y bebía la sangre que manaba de ella a lametones, como un gran perro. Al ver a los hermanos, el monstruo saltó a la ventana abierta, como una gran araña, delgada y descompuesta. Michael disparó su rifle de caza, alcanzando al ser en una de sus piernas largas y delgadas. Mientras el vampiro saltaba por la ventana un gran aullido agudo de dolor se escuchó en toda la granja. Al asomarse a la ventana pudieron verlo desaparecer entre la oscuridad y la niebla, corriendo a cuatro patas, a pesar de tener forma humana.

Amelia quedó tan debilitada después del ataque, que a pesar de conseguir recuperar la herida del cuello, los hermanos tomaron la decisión de dejar por un tiempo la granja para ingresarla en un hospital de la ciudad.

La leyenda del vampiro de Croglin Grange

 

Un invierno más

Al llegar el verano, los hermanos volvieron al pueblo, con Amelia recuperada. Reuniendo a los vecinos, les contaron lo sucedido, y que era necesario acabar con la criatura, que al llegar el invierno volverá a abrir su madriguera para alimentarse.

Los vecinos esperaron al otoño, y montaron turnos para vigilar el cementerio, esperando ver cualquier cambio en el terreno.

Con lo primeros fríos intensos llegó la primera alerta. En una zona del terreno la tierra empezó a verse removida. Montando una partida de caza, los vecinos encabezados por los hermanos Michael y Edward fueron a excavar la madriguera. Descubrieron un túnel mal cavado, y al fondo, como en una cripta mal excavada, un ataúd viejo y el hedor de la muerta. Al abrir el féretro descubrieron dentro, dormido, al vampiro. Aún con la heria en la pierna, era un ser delgado y menudo. Parecía un anciano decrépito de color pálido, poco más que un cadáver. Los vecinos le cortaron la cabeza con una pala, y reuniendo leña, quemaron los restos del monstruo. Una vez incinerado, esparcieron sus restos en un cruce de caminos.

Así acabó el vampiro de Croglin Grange, pero no su historia, que aún llega hasta nuestros días